La Comunidad de Madrid ha ordenado el cierre temporal de la estación de Metro para realizar labores de limpieza, mientras el Ayuntamiento denuncia obstáculos t controles de acceso ilegales en la plaza, JUPOL alerta de agresiones brutales a agentes. El Gobierno regional también reclama investigar la posible presencia de grupos vinculados al terrorismo de Hamás y al islam radical.
La acampada instalada en la Puerta del Sol para reclamar soluciones a la crisis de la vivienda afronta una nueva escalada de polémica tras las denuncias sobre el deterioro de la plaza, los problemas de salubridad y los enfrentamientos registrados en sus inmediaciones. La protesta, que comenzó a finales de septiembre, ha provocado un choque entre las administraciones madrileñas y la Delegación del Gobierno sobre la seguridad, la ocupación del espacio público y la actuación policial.
La última medida ha sido el cierre temporal de la estación de Metro de Sol, ordenado este viernes por la Comunidad de Madrid para acometer trabajos de limpieza y seguridad. La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha justificado la decisión por las condiciones de insalubridad que, según el Ejecutivo autonómico, se han generado durante las semanas de acampada.
La Comunidad sostiene que la acumulación de orines, excrementos y residuos orgánicos en pozos y accesos de ventilación ha provocado un aumento de los niveles de amoníaco y reclama despejar la zona para realizar una desinfección. El Ayuntamiento también ha advertido de dificultades para la movilidad y la evacuación de viajeros, así como de obstáculos para el acceso de los servicios de emergencia.
El Ayuntamiento de Madrid ha reclamado el desalojo de la concentración y ha denunciado que los organizadores han establecido controles de acceso ilegales que dificultan el tránsito por la plaza y prohiben la entrada a personas escogidas arbitrariamente o externas a la ideología o a la acampada, así como obstaculizaciones a la intervención de los servicios de emergencia. En una comunicación remitida a la Delegación del Gobierno, el consistorio también ha alertado de la presencia de adoquines y otros objetos que podrían utilizarse como proyectiles, además de daños en elementos del patrimonio urbano.
Entre los episodios que han generado mayor controversia figura el uso de la fuente situada junto a la estatua ecuestre de Carlos III como piscina improvisada. Varios vídeos difundidos por medios de comunicación muestran a personas introduciéndose en el estanque y utilizando colchonetas hinchables y sillas dentro del agua. Las imágenes han provocado críticas por el uso de un elemento ornamental situado en uno de los espacios más transitados de Madrid.
La Comunidad ha anunciado que incorporará las imágenes a sus denuncias sobre el deterioro de la plaza. También ha señalado la acumulación de residuos y los problemas de limpieza como argumentos para exigir que se despeje el entorno.
La polémica sobre los grupos radicales y las agresiones a policías
La presencia de colectivos radicales en la acampada ha alimentado las acusaciones políticas sobre su evolución. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha reclamado que se investiguen posibles vínculos de participantes con organizaciones relacionadas con el terrorismo. La Comunidad ha hablado de grupos radicales asociados a entidades terroristas como Samidoun, una red internacional abiertamente pro-Hamás y la cual Estados Unidos y Canadá la designaron en octubre de 2024 como entidad terrorista o vinculada a la financiación del terrorismo, mientras que Alemania había prohibido sus actividades en 2023. Las autoridades estadounidenses y canadienses sostienen que Samidoun mantiene vínculos con el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), organización incluida en sus respectivas listas terroristas y en la de la Unión Europea. En la acampada, diversos vídeos en redes sociales muestran a estos enmascarados en la mayoría de altercados violentos y ataques contra la policía y los manifestantes del 12 de Octubre.
La acampada de la Puerta del Sol ha quedado también en el centro de la controversia por la presencia de consignas y colectivos vinculados a movimientos radicales. Entre los carteles fotografiados en el asentamiento figura el lema en euskera «Borroka da bide bakarra», que significa «La lucha es el único camino» históricamente en propaganda de ETA y en mensajes asociados a la izquierda abertzale radical. Junto a estos mensajes se han observado banderas palestinas y cartelería en árabe vinculada a Hamás, elementos que han alimentado las críticas sobre la incorporación a la protesta de reivindicaciones ajenas al problema de la vivienda. Además de encontrarse en la acampada cerca de una treintena de "bukaneros", un grupo ultra de izquierdas vinculado al Rayo Vallecano.
La controversia se ha intensificado después de que la Comunidad de Madrid reclamara a la Delegación del Gobierno que investigara la posible presencia de grupos radicales relacionados con organizaciones terroristas en la concentración denunciando que la plaza se ha convertido en un escenario de amenazas, vandalismo y alteraciones de la seguridad. El Ejecutivo autonómico presentó además una denuncia ante la Fiscalía para que se investiguen las pintadas, los daños a bienes públicos y los mensajes dirigidos contra la presidenta, entre ellos amenazas de muerte y referencias a incendiar su vivienda. La denuncia solicita identificar a los autores y determinar si los hechos pueden constituir delitos de amenazas, daños u otras infracciones penales.
La tensión también ha alcanzado a los profesionales de la información. El 13 de octubre, una reportera de Telemadrid y su operador de cámara denunciaron haber sido amenazados y golpeados mientras cubrían los incidentes en la Puerta del Sol. Según el relato de la periodista, varios participantes salieron corriendo para perseguir a una persona a la que acusaban de ser «sionista» y, durante el tumulto, ambos profesionales recibieron amenazas y agresiones. La cadena autonómica condenó los hechos y recordó que ninguna discrepancia política justifica atacar a quienes ejercen el periodismo. Anterior a ello, gran cantidad de periodistas e "influencers" denunciaron ataques violentos que llegaron a incluir impactos con piedras en la cabeza y lanzamiento de botellas. El episodio se suma a las denuncias sobre la violencia en el entorno de la acampada, aunque debe distinguirse de los enfrentamientos del 12 de octubre, cuando grupos con banderas españolas contrarios al asentamiento acudieron a la plaza y se enfrentaron con los acampados y la Policía.
Mientras la Comunidad de Madrid exige investigar los posibles vínculos de grupos radicales y reclama el desalojo, la Delegación del Gobierno defiende que es una manifestación "pacífica" y que no debe ser deslaojada. Aunque el sindicato policial JUPOL ha denunciado agresiones graves contra agentes desplegados en la zona. Su portavoz ha asegurado que varios policías fueron atacados durante los incidentes registrados en los alrededores de la acampada, uno de ellos después de caer al suelo y recibir golpes de un gran grupo de manifestantes con palos y botellas. El sindicato ha criticado las instrucciones operativas y la falta de apoyo que, a su juicio, sufren los efectivos.
El caso más grave fue la noche del 12 de octubre, los policías municipales que tienen sus dependencias en la calle Montera tuvieron que atrincherarse porque les estaban atacando y pedir apoyo a la Policía Nacional, cuando los agentes procedían a la detención de uno de los acampados, un grupo de radicales tiraron a un agente al suelo y empezaron "a patearlo sin piedad" hasta que los compañeros del policía lograron auxiliarlo, relata la portavoz de Jupol. Y señala que acto seguido, al sujeto que iban a detener, otros radicales lo llevaron rápidamente dentro de la acampada, impidiendo su arresto.
En este ataque resultaron heridos hasta cuatro agentes. Aparte de las patadas, estos radicales la emprendieron contra los policías lanzándoles botellas. Uno de ellos recibió un botellazo en la cabeza, otro en la pierna, mientras que a otro le hicieron un corte en la muñeca.
Las denuncias se producen en un contexto de enfrentamientos entre los acampados y grupos ultras que acudieron a la Puerta del Sol el 12 de octubre, Día de la Fiesta Nacional. Aquella jornada se saldó con varios detenidos, todos ellos externos a la acampada y un agente herido, según las informaciones policiales. La Policía tuvo que establecer cordones para separar a los grupos y evitar nuevos ataques.
Francisco Segovia, El Camarada del Mundo®, 16/10/2026 - Madrid.
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